jueves, 17 de abril de 2014

[Outdoor] Vacaciones: Al aire libre al estilo "5 estrellas"

El fenómeno del Camping tuvo su auge a partir de los años 70 y ha ido en aumento con los años. Aún recuerdo cuando era pequeña, aquellos veranos de acampada que pasaba con mis amigos, tan divertidos y que tan lejanos se quedan ya. Las "katiuskas" y el chubasquero; el bikini, el gorro y las chanclas. Todo el día explorando, viviendo al aire libre... Aquellos son recuerdos de mis "veranos azules" particulares, los que duraban 3 meses desde el final de curso, ¡qué añoranza!. Con los días de vacaciones de Semana Santa pasa lo mismo, y más si el tiempo acompaña. Y ¿qué tal si planeamos un "Glamping"? ese modelo de acampada que está ganando cada vez más adeptos, muy extendido por Europa y que poco a poco va llegando a España.





En la actualidad surgen nuevas tendencias alrededor del camping de toda la vida. La tienda de campaña de lona ha quedado relegada por exclusivas jaimas y carpas en las que disfrutar de todas las comodidades hasta ahora únicas de un hotel. Lo que quiere el turista ahora es pasar unas vacaciones de lujo a bajo precio y los Glampistas buscan experimentar una estancia en Camping, sin prescindir de la cama confortable y el disfrutar de la gastronomía, el vino, el senderismo, la pesca o la equitación, junto con la excepcionalidad de los terrenos donde se acampan. Lejos quedan el camping en Caravana con suelos de sintasol y visillos, con TV de cuernos, la mini cocina de gas, el mantel de Hule y los muebles "transformables" y plegables. 





Todo el mundo en algún momento se ha alojado en hoteles u hostales, y excepto contadas ocasiones, son sitios impesonales que no tienen efecto en tu experiencia sensorial y no crean recuerdos inolvidables. Ahora imagínate estar en un "traíler" restaurado, un vagón de tren, o una yurta con el carácter único de su construcción y su entorno... las experiencias sensoriales se multiplican, se dispara tu creatividad al alejarte del hormigón y el asfalto, se abre un mundo al aire libre donde se apaga el estrés. Así que si juntamos: Glamour y Camping nos encontramos con cosas como éstas:







Belleza, el interés por la Naturaleza y el carácter de libertad se aúnan, como siempre, en esta nueva revisión de un clásico como es "hacer camping".



¿Os venís de "Glamping"?
Feliz Semana Santa, nos vemos el lunes, a la vuelta de un merecido descanso. 


Fotografías [] Pinterest
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martes, 15 de abril de 2014

[Decotips] Tips para dar un toque Retro a la cocina

La cocina es una de esas estancias que corre grandes riesgos de quedarse obsoleta y desfasada de estilo con en el transcurso de unos pocos años. El diseño de muebles de cocina evoluciona rapidísimamente, y los electrodomésticos cambian también a gran velocidad y los nuestros se quedan "antiguos" en un abrir y cerrar de ojos. Si no queremos estar cambiando nuestras cocinas y se queden pasadas de moda cada diez o quince años, o si simplemente nos gusta el look de las cocinas de hace cincuenta o más años, esta es la solución. Para ello, nada mejor que elegir un electrodoméstico con aires del pasado, como el ya clásico frigorífico Smeg, o una cocina y accesorios de hierro esmaltado de esos que tenían nuestras abuelas. Y unos buenos azulejos blancos que soportan muy bien el paso del tiempo.


 








Cada vez más somos testigos de cómo la estética de décadas pasadas se retoma para generar espacios eclécticos. Los diseñadores, arquitectos y decoradores buscan volver a las raíces de las tendencias, pero con el firme objetivo de crear otras más modernas. Si bien el blanco se adapta perfectamente a esta idea, los muebles de cocina en tonos cálidos, como los verdes y azules, son una excelente alternativa para quienes estén pensando en lograr un estilo retro vintage en su cocina. Estos pueden combinarse con tonos claros de madera utilizados para identificar las diferentes partes del mobiliario.







El Estilo Retro se aplica tanto a cocinas urbanas como rústicas, y puede recordar a las casas americanas de los años  50 y 60, con colores fuertes y brillantes,  o las cocinas de pueblo, donde reinan los blancos y negros y las maderas, con azulejos hasta media altura, repisas, y algún complemento decorativo como cuadros y relojes. Hay que lograr una textura: para eso es mejor elegir maderas que presenten una veta marcada, que le otorguen a los muebles una imagen mucho más cálida y rústica. Pino y cedro son algunas opciones. Entre los tiradores metálicos la opción ideal es la cazoleta porque reproduce muy bien el estilo retro vintage.





Pero tampoco queremos que la cocina parezca de verdad una de hace más de medio siglo, así que hay que darle un toque moderno, y dotarla de las comodidades propias de hoy en día. Taburetes hidráulicos, lavavajillas u hornos de aire comprimido... Los pequeños detalles decorativos también marcan la diferencia y complementan el estilo retro. En las casas de las abuelas o en diferentes anticuarios o mercados puedes buscar elementos característicos de cada época para que le den vida a la cocina (frascos de diferentes medidas, teteras, tazas estampadas, carteles de chapa enlosados y carameleras de vidrio pueden darle el toque final al espacio). También hay elementos actuales que remiten a lo antiguo.
 




En definitiva, las cocinas pueden tener ese aire retro tan resultón pero a la vez que sean prácticas, funcionales, y que nunca se pasen de moda.
¡Feliz día a todos!
 

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